Blockchain | Blockchange
- 14 abr 2020
- 6 min de lectura
El uso de la tecnología, y el blockchain, específicamente, pueden ser la verdadera “llave” contra la propagación del COVID-19 entre las naciones, porque sus características constitutivas la hacen la tecnología necesaria para crear una herramienta eficaz y segura para que el intercambio entre los países vuelva a poder desarrollarse con cierta normalidad, y se dirija a eso que llaman "nueva normalidad".

Hasta que aparezca una vacuna del COVID-19, el transporte de personas a nivel internacional será un verdadero caos, cuando no un problema ético, económico, político, diplomático y cultural. Cada país ha incorporado su idiosincrasia, su cultura y su realidad social y económica a su estrategia contra la pandemia, junto con la impronta propia de cada uno de los gobernantes que tuvieron y tienen que liderarla. Y eso presenta un gran desafío, a la vez que un gran problema.
La responsabilidad e irresponsabilidad con que cada uno haya actuado será la moneda de intercambio, pero no bastará. Uno solo portador podrá arruinar meses de trabajo duro y confinamiento, y la recaída costará cuanto menos millones de dólares a los países, además de la desazón de los ciudadanos con los claros perjuicios sanitarios, psicológicos y sociales.
CREAR UNA HERRAMIENTA
Ahora, qué sucederá el día después, cómo este mundo hiperconectado con cientos de intercambios a través de nuestras diferentes fronteras podrá volver a “esa nueva normalidad” con el menor impacto posible en nuestras vidas.
Millones de fuentes de trabajo, la realidad diaria de cientos de sectores de la economía, se verán enfrentadas a uno de los sentimientos más básicos del ser humano: la confianza.
Cómo interactuar en un globo que estará inoculado con un virus que muchas veces pasa inadvertido, cómo abrirle las puertas a los turistas o los "vecinos" (regionales) que de repente no hicieron bien las cosas, o al menos como pensamos nosotros que deberían de haberse hecho, cómo nos la abrirán a nosotros, cómo afrontar una realidad que cambia día a día, quién o quiénes definen los criterios...
Los primeros ejemplos están llegando. Hoy mismo hay países que están creando sistemas en donde se certifica a aquellas personas inmunizadas (pero si todavía no sabemos que es así?) y otorgando certificados de salubridad. En este entorno tan dinámico, donde aún se busca comprender al virus, cualquier propuesta absoluta e inconexa del mundo, parece, por lo menos inicialmente, un esfuerzo basado en ambientes nacionales, y una gasto de horas y dinero que solo se justifica por el tamaño y "espalda" de ciertas economías. Por ello, la solución para los países en vías de desarrollo no puede ser esa. Tenemos que ser más inteligentes, y ver más allá, ver que nuestra fortaleza está en unirnos; tal vez, y por primera vez en mucho tiempo, utilizar el MERCOSUR como medio para la herramienta.
SOBRE SOLUCIONES E INTENTOS DE SALIDA
El "Health Code" chino le otorga código verde (persona libre del virus que puede transitar sin restricciones), amarillo (cuarentena por siete días porque estuvo en contacto con alguien infectado) o rojo (dos semanas en cuarententa porque es portador de covid-19) a sus ciudadanos. En EEUU está planteada la idea de emitir una certificación de “persona recuperada” de Covid-19. En Alemania se analiza otorgar un“pasaporte de inmunidad” para que las personas puedan reintegrarse a la vida económica. El Ministerio del Interior francés hizo necesario para turistas y viajeros un certificado para ingresar al país.
Éstas son soluciones parciales que puede llegar a servir a nivel país, si es verdad que la mayoría queda inmunizada luego de contraer el virus, pero ¿asegura que la comunicación entre países vuelva a ser una realidad? Mi respuesta es: rotundamente no.
Varias son las preguntas que surgen de una herramientas como la de éstos países.
Ese "pasaporte de inmunidad" que algunos plantean, no confina a las personas que aún no tuvieron el virus a una cuarentena "eterna" y les prohíbe la vuelta a su vida social, partiendo a la sociedad. No es demasiado invasiva la solución de Corea del Sur (muy efectiva, por cierto)?, una aplicación basada en GPS para certificar que las personas que estaban en cuarentena se quedaron, al prácticamente seguir en tiempo real a los ciudadanos, dando y utilizando información que vulnera notablemente su privacidad y su seguridad. Es tan grave dar información privada a los gobiernos por un tema tan grave cuando todos los días se la damos a Google, Apple, Youtube, y miles de aplicaciones, nuestros datos personales, en pos de entretenimiento, herramientas y servicios? Es peligroso que los Estados se hagan de información de sus ciudadanos en momentos en que son vulnerables? Existen mecanismos de destrucción o no utilización de esos datos en el futuro?
A mi me gusta pensar que las personas, su verdadero carácter, se marca en los momentos más difíciles. Por ello, y si se me permite la analogía, celebro que Uruguay no haya cedido a la tentación de usar la tecnología con desmesura, y su sentido de responsabilidad haya primado, marcando su respeto por la privacidad y la constitución. Este es un mojón que debería de ser recordado en el futuro.
BLOCKCHAIN
Las mejores decisiones se toman con el mejor trato de la información para que esta no sea engañosa ni pueda ser alterada o sea inexacta o carezca de parte de los datos. Si a eso le agregamos el tratamiento de forma abierta y distribuida, la ecuación parece cerrar.
Ante esta pandemia tan violenta y veloz (nunca en la historia de la humanidad algo destruyó tanto y en tan poco tiempo nuestra economía y nuestra sociedad), se requieren soluciones innovadoras, ágiles y disruptivas, tal vez tecnologías que vienen madurando hace años y que ahora deberían dar un paso al frente.
Y me refiero específicamente al blockchain. Creo que es su hora, acá y en el mundo, y tiene la llave para crear un verdadero “nuevo pasaporte” que asegure la salud de las personas que viajan y de las naciones que reciben. Su nivel de transparencia, confianza, desintermediación, colaboración y niveles de seguridad, mezcladas con una correcta lectura (médica) de la información e investigación disponible (período de incubación, síntomas, etc.), más la utilización de test de COVID-19 rápidos (entrada y salida de los países) que nos aseguren los positivos, y los test más complejos (que duran más días), pueden ser la herramienta.
El manejo de los datos personales y los límites que se puedan transgredir son la gran batalla que se tendrá que dar.
Por qué precisamos una herramienta global para asegurar el intercambio de personas entre los países? Como mencionamos anteriormente era prácticamente imposible alinear las tácticas y estrategias de los países para afrontar la pandemia porque cada uno es un "mundo", ahora, creo que sí es posible crear (puede ser incluso a través algún organismo o institución regional o mundial) una salida común porque aunque los nacionalismos afloren todos los gobernantes son contestes en que que el crecimiento de las naciones está basado en gran parte por el intercambio de personas, y en este contexto es imposible.
“La tecnología Blockchain tiene el potencial suficiente para abordar los desafíos de interoperabilidad actualmente presente en los sistemas de TI sanitarios y ser la norma técnica que permita a las personas, proveedores de servicios e investigadores médicos compartir datos”, sostiene el Blockchain-Based Approach to Health Information Exchange Networks de Mayo Clinic.
URUGUAY MÁS ALLÁ DEL BLOCKCHAIN: CONTEXTO Y REALIDAD
El Uruguay desde hace un tiempo está buscando su lugar en ese mundo. Por ejemplo, existe Crypto Bay Montevideo, un grupo de personas (https://www.cryptobaymontevideo.com) que buscan desarrollar una comunidad para que sean los impulsores y referentes del ecosistema Blockchain y Crypto en el Uruguay.
Recordemos además que a finales del 2019 la principal conferencia de Blockchain de latinoamérica se realizó en Uruguay de la mano de Labitconf.
Además, sectores como la banca, seguros y logística han comenzado en Uruguay a incorporar esta tecnología dentro de su cartera de TI.
Creo que si los niveles de madurez de la blockchain y de confianza en ella de los gobernantes es aún muy liviana, todos los involucrados en la industria tecnológica deberían comenzar a pensar en una solución de estas “características” para ayudar en el día después de la pandemia, para tal vez, primero a nivel nacional y regional, y luego ya más global, salir de la tormenta no solo potenciados sino más rápido. Elaboremos una estrategia tecnológica/sanitaria disruptiva, usemos la misma estrategia del virus para contagiarnos en ingeniería inversa, que la progresión geométrica nos permita poco a poco volver a contactarnos como una red. Ese el desafío!




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